POR EL BIENESTAR DE LOS ANIMALES
 
   
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MARQUITO

Hola mi nombre es MARCO.

Cómo pasan los años, ya son 16. Dicen que un año nuestro equivale a 7 años de un humano, así que si yo fuese humano tendría algo más de 110 años ya cumplidos. De pequeño vivía en una provincia de la sierra junto a una familia humana, papá, mamá y 2 hijos.

Pasé junto a ellos inolvidables momentos llenos de alegría. Los niños iban al colegio temprano, el papá salía a trabajar a la chacra, se despedían de mí y yo pasaba toda la mañana esperándolos junto a la mamá.

Que escándalo hacía yo cuando regresaban ! Cómo me alegraba volver a verlos y permanecía a su lado mientras hacían sus tareas para luego salir a jugar al campo, donde habían pequeñas cascadas, un río y otros animalitos como burros, ovejas, carneros y vacas en un lugar multicolor lleno de flores y extensos pastizales. Juntos pasamos muy lindos momentos y ni hablar de como gozaba junto a ellos de las fiestas patronales y deliciosos almuerzos con toda la familia. Fueron los 10 años más felices de mi vida !

Un día en la tarde llegó corriendo un señor y habló con la mamá, ella se puso a llorar terriblemente. Habló con los niños (que ya eran jóvenes) y todos lloraban desconsoladamente, yo no entendía porqué. Esa noche el papá no regresó y nunca lo volví a ver. En los días sucesivos se iban y me dejaban solito todo el día, muy triste.
Las cosas empezaron a ir mal, faltaba comida y en los meses sucesivos yo veía con pena cómo la chacra se iba secando y se llevaban uno a uno a los otros animalitos. De pronto, una mañana me desperté y todos subimos a un camión, después de muchas horas de viaje llegamos a Lima, exactamente a Manchay, entre La Molina y Cieneguilla

No me gustaba el lugar, todo árido, en una casita tan pequeña que yo tenía que dormir afuera, veía muchos perros vagando por las calles, enfermos y hambrientos, algunos se hicieron mis amigos pero había algunos muy malos y agresivos.
Al poco tiempo yo caí muy enfermo de sarna, hongos y me empezó a crecer un horrible tumor en el lado derecho, se nubló mi vista y me sentía muy mal, me costaba mucho esfuerzo caminar. El día más horrible de mi vida fue a inicios del 2004, cuando la mamá y los 2 hijos partieron con lágrimas en los ojos dejándome atrás, no los pude seguir.

Con hambre y mucho dolor caminé lentamente hasta el óvalo de Cieneguilla y allí se me acabaron las fuerzas. Me recosté y pensé que allí moriría, solo y enfermo. De pronto alguien se me acercó y con mucho cuidado me levantó para llevarme al refugio ANIMAZUL, donde me atendieron y medicaron.

Poco a poco me fuí sintiendo mejor, pero por mis achaques y mi avanzada edad, decidieron llevarme a casa de Giuliana donde vivo ahora. Vivo feliz aquí junto a mi nueva familia, la de ANIMAZUL. Me acaban de operar de una hernia, tengo glaucoma en ambos ojos, cáncer a la piel, estoy mal de la próstata, ya casi no puedo oír y me aparecieron de nuevo hongos en una pata (estoy pa'l tacho!). Pero nada de eso me hace perder la felicidad de haber sido rescatado y tener la oportunidad de no estar solo, de amar y ser amado por mi nueva familia que hace muchos esfuerzos por mi salud y bienestar.

     

Gracias por leer esta historia resumidísima de mi larga vida, con sus momentos buenos y malos, pero vivida plenamente. Vivan cada día con intensidad y recuérdenle a los suyos cuánto los quieren, así como yo le doy besos todos los días a Giuli y a mis amigos de ANIMAZUL. Deseo que todos ustedes tengan la suerte que yo tengo de pasar mi vejez rodeado de buenos compañeros y un grupo de personas que me quiere y cuida todos los días.

Espero que puedan ayudarlos en sus grandes esfuerzos para que yo pueda pasar el tiempo que me queda antes de ir al cielo perruno, feliz, amado y cómodo.

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Animazul / info@amigoazul.org / 99933 0995 - 254 9896